Cómo ha evolucionado el arte a lo largo de la historia

Uno de los grandes misterios del arte es por qué existe. Aunque nuestro deseo de crear y disfrutar el arte está tan extendido que parece tan natural como comer o reproducirse -casi todas las culturas dibujan, bailan, cantan, recitan poesía y cuentan historias-, los orígenes de la estética humana no están claros. Lo peculiar es que desde el punto de vista biológico el arte no parece tener ninguna ventaja adaptativa.

¿Por qué, por ejemplo, nuestros antepasados prehistóricos pasarían tiempo pintando o decorando en lugar de cazando y recolectando? Y parece poco probable que la poesía haya ayudado a alguien a comer o reproducirse. Nuestro cerebro demanda alrededor del 20 por ciento de nuestra energía metabólica y el 40 por ciento de nuestra glucosa en sangre, a pesar de que constituye sólo el 2 por ciento de nuestro peso corporal. Es un órgano costoso, ¿por qué desperdiciarlo en intereses periféricos como el arte?

De todas las artes, la música podría recibir la mayor atención de los psicólogos evolutivos. La teoría dominante es que la música se basa en la selección sexual.

Más tarde, en el siglo XX, psicólogos evolucionistas como Geoffry Miller y Daniel Levitin apoyaron (parcialmente) y ampliaron esta línea de razonamiento: la música, dicen, consiste en tratar de conseguir a las chicas. Pero otros psicólogos, entre ellos Gary Marcus, cuestionan esta idea señalando varios problemas, entre ellos el hecho de que las mujeres son músicos tan capaces como los hombres. Además, dice Marcus, una inversión en música para propagar los genes de uno parece una apuesta horrible considerando la proporción desproporcionada entre músicos fracasados y exitosos.

Además de Hendrix, Jagger y algunos otros, los músicos rara vez obtienen suficiente éxito o reconocimiento por sus canciones para darles una ventaja sexual significativa. Y lo que es más importante, como señala Marcus, los músicos suelen dedicarse a la música porque les apasiona, no porque quieran impresionar.

Y eso es lo desconcertante de la música: es la capacidad de ponernos en un estado de flujo maravilloso. Lo que es más, la música le da al músico y al oyente significado, propósito y comodidad. Como dijo Nietzsche, la vida sin ella es un error. Debería parecer extraño, entonces, que los humanos saquemos tanto de algo que es tan biológicamente frívolo.

Mientras que lo delicioso de la tarta de queso es obvio en el contexto de la sabana africana, donde la grasa y el azúcar eran difíciles de conseguir, los beneficios de la música son difíciles de rastrear en términos evolutivos.