Fotografías y propiedad intelectual: cuándo recurrir a un abogado

En primera instancia, se debe empezar por aclarar que la propiedad intelectual es una referencia con la que se alude a los derechos exclusivos que son otorgados por el Estado en relación con las creaciones del intelecto humano, más que nada en las invenciones, obras literarias y artísticas, signos, entre otros diseños que hacen parte del comercio. En esos casos, recurrir a Abogados Barcelona es una opción muy recomendable.

La propiedad intelectual se divide en dos grandes grupos los derechos de propiedad industrial como las patentes y el derecho de autor y los derechos conexos que guardan un vínculo con las obras literarias y artísticas.

Propiedad intelectual, fotografías y abogados

Aunque en principio no se suelen elaborar listas en donde se especifican de una manera particular el tipo de obras que se encuentran ubicadas como protegidas por derecho de autor, lo cierto es que las fotografías sí se encuentran protegidas.

Ahora bien, en donde hay que tener mucho cuidado, es que la protección del derecho de autor se encuentra pensado como un mecanismo con el que se abarca las expresiones, pero esto no significa que se tengan en cuenta las ideas, los modos de operación, los procedimientos o un concepto matemático como tal.

De todas maneras, mediante el derecho de autor se cuenta con la alternativa de amparar o no elementos que pueden ser títulos, logotipos problemas, según sea el grado de paternidad que se quiera mantener sobre la obra en cuestión.

Para aprender a identificar aquellos casos en los que vale la pena recurrir a un abogado por propiedad intelectual en fotografía, recuerde que el derecho de autor abarca los siguientes derechos:

  • Derechos patrimoniales – Son estos los que le permiten a un titular el obtener una cierta compensación financiera gracias al uso de sus obras por parte de terceros.

  • Derechos morales – En este caso se protegen los intereses que no son patrimoniales del autor.

Casi siempre desde la óptica de la legislación, se hace énfasis en que un titular va a poder gozar de los derechos patrimoniales o autorizar e impedir según sea el caso el modo en que se use su obra. Por lo tanto, en la medida en que se incumpla con alguno de estos derechos a los que se ha hecho alusión, se puede empezar por tomar la decisión de recurrir a un abogado.

Igualmente, para que se tenga mucha más claridad sobre el tipo de conductas que pueden conllevar a tomar una decisión de esta clase, piense en lo siguiente:

  • La reproducción de la obra en distintas formas, como lo puede ser una publicación impresa o tal vez en Internet.

  • Una interpretación o ejecución pública.

  • Traducir la obra a distintos idiomas.

  • Entre otros casos particulares según corresponda.